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Sección de Seducción

Habilidades de Seducción

  • nOCHE Desarrollar aquellas habilidades que nos pueden ayudar a conocer gente e iniciar contactos amorosos: bailar, practicar un deporte popular, hablar idiomas, saber contar anécdotas, chistes y experiencias, cocinar, saber de vinos y alimentos, saber de música, cine, teatro, viajar, conocer de la realidad social del país y el mundo, interesarse por las personas.
  • Aprender a utilizar y combinar aquellos elementos de la apariencia personal construyendo un estilo propio, personal e inconfundible: mirada, sonrisa, voz, vestimenta, gestos.
  • Aprender a enviar "señales de intención" de acuerdo al contexto y tipo de relación. La manera de mostrar y despertar interés es diferente y depende del lugar del encuentro, el estilo de personalidad de uno mismo y del otro, la relación existente entre ambos, etc.
  • Mostrarnos accesibles ante el otro. Muchas personas se quejan de que "nadie se acerca" sin darse cuenta de que su actitud (reflejada en su cuerpo y su comportamiento) es de frialdad, distancia, desinterés, antipatía, generando rechazo y alejamiento.
  • Debemos prestar atención a nuestro lenguaje corporal y lo que transmitimos.
  • Aprovechar el contexto como excusa para acercarse.
  • Utilizar algo que llame la atención y le dé pie al otro para acercarse: corbata llamativa, tatuajes, un libro de título sugerente, etc. Un perro es un gran aliado para la seducción. Él con su simpatía hace el trabajo por nosotros, lo mismo que un niño que puede ser nuestro sobrino o el hijo de un amigo. ¿Quién no se va a acercar ante criaturas tan inocentes? Y ahí nosotros nos encargamos del resto.
  • Emplear una mirada intermitente, el tiempo justo. Son solamente dos segundos. Si es más corta parece tímida e insegura; si es más prolongada puede resultar acosadora o desesperada y tampoco seduce. La podemos combinar con una media sonrisa, haciendo un "golpeteo" de cejas.
  • Acercarnos gradualmente, de modo casi imperceptible, en la medida en que me es permitido (nunca más allá de los límites impuestos por las señales del tacto. Los roces casuales -o "causales"- y la respuesta ante ellos van marcando el camino y mostrando luz verde, amarilla o roja para continuar con el avance.
  • Adoptar la postura corporal del otro es una buena estrategia: piernas cruzadas, mano al mentón, cejas levantadas, tocarse el pelo. Produce un efecto no consciente de identificación y por lo tanto relajación y permiso para continuar el acercamiento corporal y emocional.
  • Uso sensual de la voz. ¿Cómo es la voz sensual? Ritmo lento, volumen bajo, suave, con pausas justas y resaltando palabras o frases que queremos destacar.
  • Una vez concretado el acercamiento, tenemos que lograr despertar el deseo y ocupar un lugar sobresaliente en la mente de quien me interesa. ¿Cómo lo logramos? Algunas pautas serán de invalorable ayuda.
  • No ser muy evidente en lo que respecta a mi interés por el otro. Ésta es la regla número uno del arte de seducir. Mostrar ambigüedad mantiene al otro interesado en mi persona, y hace que se preocupe por buscar información sobre mí, ocupando así un lugar permanente en su fantasía.
  • Dar la información justa y necesaria, no más. Pero, icuidado! Tampoco ser excesivamente misterioso ya que provocaremos desconfianza.
  • MADRUGADANo estar siempre disponible, a la espera del llamado para acceder sin reparos a la invitación que recibimos. Muchas veces el temor a perder la oportunidad nos lleva a mostrarnos "regalados". Es fundamental poder decir que no algunas veces, pero siempre proponiendo una alternativa de encuentro. Eso sí, no debemos confundirnos con ser inaccesibles.
  • Mostrar discordancias de carácter. Es muy atractivo alguien que da una determinada impresión y actúa de modo opuesto provocando sorpresa. Por ejemplo, el señor formal de saco y corbata que en una fiesta muestra con su sentido del humor, comentarios o forma de bailar un desenfado inesperado y llamativo.
  • Mostrar que somos deseables y deseados por los demás, motivo por el cual no tienen que descuidarnos ni abandonar los actos de seducción hacia nosotros.
  • Mostrar cierta vulnerabilidad y no una excesiva seguridad. Por la necesidad de dar una buena imagen podemos caer en expresar un perfil demasiado "perfecto" lo que puede dar lugar a la envidia o a la idea de que somos soberbios y engreídos.
  • Exponer algunos defectos "menores" que no estén considerados de manera negativa en nuestra sociedad nos saca del esquema de la perfección. Reírse de uno mismo, de esos defectos "no tan terribles" también resulta seductor y refleja seguridad, autocrítica y apertura ente los demás.
  • Utilizar la sorpresa. Es una de las cualidades más atractivas porque nos saca de la rutina, de lo predecible, y nos lleva a pensar que somos importantes para el otro.
  • Aprovechar los mejores atributos propios en cuanto a la imagen. No se trata de ser el galán o la "sex simbol" del momento. Si podemos reconocer, destacar y explotar nuestras cualidades físicas o sensuales deseables estamos en condiciones de sentirnos y revelarnos como personas seductoras.
  • Todos tenemos virtudes potencialmente sensuales. Tenemos que descubrirlas y saber mostrarlas.
  • Hacer que la persona se sienta especial al lado nuestro. Otra regla esencial del arte de seducir. El egocentrismo es la antiseducción. Es fundamental expresar interés y admiración por la otra persona: lo que cuenta, lo que hace, lo que piensa, sus logros, sus ambiciones.
  • Saber preguntar, hacer comentarios acertados en el momento justo, poder devolverle a él/ella una imagen de sí mismo que lo haga sentir especialmente diferente ante nuestros ojos.
  • Si logramos que se pueda sentir una persona querida, respetada, admirada, deseada y además único y exclusivo junto a nosotros, tenemos entonces gran parte del camino recorrido. No se trata de adular con exageración porque podría tener un efecto contraproducente. El arte de seducir consiste en encontrar el punto justo en nuestros actos.
  • Ser original. Marcar un estilo personal y especial en nuestra imagen, pensamiento y acciones nos permite no pasar desapercibidos por la vida de los demás y dejar la sensación de que si no nos seducen y nos cuidan no será fácil encontrar a alguien igual.
  • LUNALo fundamental: seducirse y gustarse a uno mismo. Si el espejo nos devuelve una imagen que no nos seduce, produciremos una impresión concordante con la que tenemos de nosotros mismos.
  • El primer paso del arte de seducir es encontrar la manera de seducirnos y admirarnos en lo que respecta a la imagen, la personalidad, los comportamientos y la actitud ante la vida.

EL ARTE DE LA SEDUCCION ES EL ARTE DEL AMOR....

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